domingo, 16 de junio de 2013

Papi, papito corazón

Vuelvo a pensar que te vas con las mismas ansiedades de la niñez y esa sola idea es insostenible. Ahora te veo más frágil y me preocupo. Antes eras fuerte e igual me preocupaba. Aún te necesito ¿en algún momento no te necesité? Cuando menos me querías a tu lado menos te quería al mío y más nos amábamos. Era tu manera de querer. Ella tiene razón, te ha pasado lo que se espera nos traiga la madurez: aprender de los errores y vivir si es posible una segunda oportunidad. No la falsa de la otra castradora, la de ahora, en la que me amas, me admiras, me reconoces y sobretodo me aceptas ¿será que te diré? Espero que sí, y decirle a ella para liberarme de un rencor que no es mío. Para que me aceptes.
Pero me da miedo de lo que pueda pasar ahora que eres frágil y que me preocupo. Pero si te vas y no sabes nunca sabré si me amarías con una mancha que mi cabeza sabe que no es mía, pero que arropa mi corazón y no le deja latir libre. Te quiero papito, para siempre.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Hemos andado un trecho desde entonces...


Corazón indómito
Por Sagrario Matos / El Caribe
Sabado 7 de agosto del 2004 actualizado a las 1:34 AM

Anoche mi corazón me despertó para decirme que se moría. Que se cansó de bombear sangre a un cuerpo resignado a vivir un pesimismo que amenaza con cortar sus alas.

Prefería arriesgarse y reencarnar en otro cuerpo que dejar de soñar. Ya no viviría en la intranscendencia ni se sentaría en el ocaso de sus latidos a observar la película de lo que hubiera sido.

Se hartó de llamar mi atención con sutilezas, como cuando hacía correr por mis venas la desesperanza.

Procuraba una voz que lo liberara de amargura y frustración. Incluirme en el grupo de los que han abandonado un ideal lo atormentaba. Entendió que tenía una opinión y necesitaba gritársela al mundo.

Me pidió desoír la inmediatez, y ambicionar algo más, que él conservaba valor para buscar. Ante semejante ultimátum he decidido vivir.

martes, 15 de marzo de 2011

16 de marzo

¿Mami que vamos a hacer para tu cumpleaños? ¿Mami vas a salir en tu cumpleaños? Siempre me quedo ese día y te vas. ¿Mami que vas a hacer el miércoles? Quiero que te quedes en mi clase de natación, ese día voy a nadar especialmente para ti...
¿Todo lo que queda? Ok, baby avanzamos, no pensamos en esta versión...
¡Feliz Cumpleaños a mí!

miércoles, 9 de marzo de 2011

miércoles, 26 de enero de 2011

Hope by Emily Dickinson

Hope is the thing with feathers
That perches in the soul,
And sings the tune--without the words,
And never stops at all,

lunes, 20 de diciembre de 2010

¡2011 and beyond!


11 deseos:
  1. Salud para mí y los míos
  2. El escurridizo peso ideal
  3. Señora Bonita en números negros
  4. Una pareja
  5. Ser más generosa y amable
  6. Tener más tiempo de relajación (real ¡en el que pueda desconectar la mente!)
  7. Disfrutar más a mi familia
  8. Salir más
  9. Seguridad económica ¿será esto posible?
  10. Un techo propio
  11. Paz mundial?!!!
Mi mayor deseo para el próximo año:
¿Se valen besitos y abrazos todos los días? ¿no? Entonces una vida más equilibrada, con salud, trabajo y diversión en la justa medida.

Mi ciudad para el 2011:
Por lo menos 2 horas diarias de no doblar a la izquierda donde no se debe, de no irse en rojo, de no tratar de meterse “a la mala”, ni de cerrar el paso en la esquina: más educación vial menos estrés.

viernes, 5 de noviembre de 2010

¡Ajá! y ¿entonces?

Las ansiedades nacen en el corazón mismo de las carencias. Cuando se desatan, cuesta mucho atajarlas haciendo inventario de lo que se ha logrado... se consigue eventualmente, pero no a la velocidad con las que se mueven las primeras en tu cabeza, dejándote insomne y con las tripas hechas nudo. Palabras envenenadas, envidia solapada bajo un atractivo empaque de solidaridad maldita, es todo lo que hace falta para que la inquietud se eche a correr. No vale, no quisieras que los demás pudieran lograr esas cosas en tí. Una chica orgullosa se precia de no dejarse inquietar, ni de ser víctima de situaciones tan rastreras como los celos o las intrigas, ¡ah caray! pero tan solo se es humano.
Otra vez vendrá el sueño a darme el abrazo esperado, lo anhelo, son poquitas esas compensaciones.
¡Cuando nada es seguro todo es posible!