Vivencias, pasiones, experiencias, amores, desencantos, esperanzas y anhelos
sábado, 22 de agosto de 2009
sábado, 8 de agosto de 2009
Our deepest fear
Our deepest fear is not that we are inadequate.
Our deepest fear is that we are powerful beyond measure.
It is our light, not our darkness, that most frightens us.
We ask ourselves, Who am I to be brilliant,
gorgeous, handsome, talented and fabulous?
Actually, who are you not to be?
You are a child of God.
Your playing small does not serve the world.
There is nothing enlightened about shrinking
so that other people won't feel insecure around you.
We are all meant to shine, as children do.
We were born to make manifest the glory of God within us.
It is not just in some; it is in everyone.
And, as we let our own light shine, we consciously give
other people permission to do the same.
As we are liberated from our fear,
our presence automatically liberates others.
Our deepest fear is that we are powerful beyond measure.
It is our light, not our darkness, that most frightens us.
We ask ourselves, Who am I to be brilliant,
gorgeous, handsome, talented and fabulous?
Actually, who are you not to be?
You are a child of God.
Your playing small does not serve the world.
There is nothing enlightened about shrinking
so that other people won't feel insecure around you.
We are all meant to shine, as children do.
We were born to make manifest the glory of God within us.
It is not just in some; it is in everyone.
And, as we let our own light shine, we consciously give
other people permission to do the same.
As we are liberated from our fear,
our presence automatically liberates others.
By Marianne Willianson
jueves, 6 de agosto de 2009
Llegó agosto
Ahora todo se adelanta. Olor a tinta y a papel nuevo, a zapatos sin estrenar y ropa interior blanquísima. ¡Te quiero!
Dejamos la obra atrás, las bermudas y los baños de tina en la mañana para matar el tedio.
Esos cachetes de hoyuelos picarones, estrujan el corazón con particular emoción y ¡te quiero!
Miro la línea de tu cabello, hay que retocar el corte de pelo, los dientes no tienen caries, orgullo, y esas cejas como las mías ¡te quiero!
Tiemblo porque las 5:45 a.m. ya no serán negociables, saldremos más temprano, quieres estar en la fila de adelante, orgullo, por ti, ¡ cuánto quiero que mis demonios no te alcancen!
Te quiero, me abrazas, y el nudo se suelta en la espalda. Me molesto contigo, y me duele toda el alma.
¡Te quiero!
El proceso del olvido
El proceso del olvido puede ser largo... creo que contigo apenas empieza. Ahora el lado consciente le dice al otro lado: olvida, no conviene. Evita los viejos patrones, no te escudes tras la esperanza, pues cambiarle no depende de ti.
Ese lado cruel suele pasar los límites prudentes y jugarme malos ratos. Es duro conmigo, me hace vivir bajo una línea de perfección casi inhumana. Ahora le temo, pero debo reconocer que es el que aconseja a los amigos, porque vive más cerca de la realidad. Debo escucharlo, la fantasía me deja en el medio de volcanes, preguntándome como demonios ahora me estoy quemando.
No convienes y lo sé, he esperado y por ello debo estar tranquila. Son tus problemas, no los míos. No haces bien, porque me haces volver atrás. Pero estoy aprendiendo, de las vivencias voy sacando lo bueno y lo malo: ahora toca escapar de tu manipulación, ¿consciente o no?, ese ya no debe ser mi problema.
Hoy me toca hacer un balance de la vida de lo que tengo. No es que quiera tenerte, pero debes compartirte y creo que no estás en condiciones. Ahora lo que debo es prepararme para que una próxima vez, no me de cuenta en mitad del mar de lava.
Aprender a dar en la medida que recibo, aprender a disfrutar sin negar y aceptar... discriminando. Dejar que el otro me muestre, tratar de ver un poco la intención, eso es posible y lograr disfrutar ¡eso sí!, ahora debo buscar ávidamente una nueva enseñanza.
¡Qué bueno hubiera sido aprender todo esto antes! Desandar es difícil: las palabras de una amiga me recuerdan que "deshacer" es muy duro, y en términos absolutos, es imposible.
¿Qué si sigue la rabia? Es posible. Creo que ahora entro en una nueva fase.
Lo que hay que reconocerme: mi eterno optimismo.
Otra cosa: creo que la experiencia no se improvisa, porque me parece que este proceso no durará tanto tiempo.
Y a ver si avanzo...
domingo, 2 de agosto de 2009
El último encuentro
¿Ganaste? ¿Perdí? Inevitable es expresar los resultados de nuestros encuentros en términos de guerra. Y es lo que no quiero: vivir más batallas, por lo menos aquellas que me lleven a enfrentar a aquellos de los que espero otro trato. Si pudiera devolver el tiempo una semana, minutos antes a que aparecieras fatídicamente en escena, al momento en que sacaba balance de lo satisfactorio que había sido sacarte de mi vida virtual, para no observarte y esperar que me observes y añorarte menos.
Apareces y lo alteras todo, fugaz pero dejando una espesa estela de rabia. Estará mal el sentir el intenso deseo de provocarte un daño físico extremo, para que sepas lo que se siente?
Detesto que te hagas el imbécil, eres magistral en esto. Pero pregunto ¿cuál es la necesidad? Cómo puede tu comportamiento tan promiscuo y egoísta ser satisfactorio para alguien... la verdad es liberadora, eso y el vivir una relación de iguales, de mutuo respeto.
¿El problema será efectivamente que no tengo límites bien establecidos?
Ya no quiero enloquecer con los que me interesan, ni amigos, ni nadie.
No hace bien, y como caras vemos y corazones no sabemos, cuando me enfrento a aquellos faltos de nobleza, definitivamente el resultado puede ser devastador.
Como contigo león...
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