Ni una más, es la última entrada, quiero volver al camino de vuelta a mi, o de retorno al yo nuevo.
No puedo pretender no molestarme, pero he buscado información, puesto las cosas en perspectiva, le he restado importancia, lo saqué de la cotidianidad, pero cuando se pone frente a mi, el asunto aún me saca de balance.
¿Qué que pasa por mi cabeza? Que son muchos intentos fallidos, que estamos todos muy viejos, que no he visto a nadie con otro en la boca ( bueno, hablando de la violencia) y que no hay ninguna necesidad.
¿Que me resbale? Bueno las cosas para mi se mueven a una velocidad diferente.
Tengo garantías de que las cosas ya no valen lo mismo, pero domar el orgullo, eso se toma su tiempo.
Y no se trata sólo del ego lastimado, tiene mucho que ver con la confianza puesta, con el anhelo, hasta con la válida creencia de que ahora sí, y el desconcierto de no saber cuánto es verdad o es mentira, para odiar con pasión u olvidar con empeño.
Salen las inseguridades, ¿hasta dónde es mi cuota de responsabilidad? bueno, pero yo cogí lo que me toca ¿no? ¿ y entonces pues? cada cual que siga su camino.
¿Me preparo y monto una farsa para el próximo acercamiento? Seguiré comprendiendo, volveré a poner las cosas en perspectiva, creeré ( que lo creo) que ya estoy salvada... no necesito mesías, ese es el nuevo camino.
Eso me liberará de la cuerda... uff, ¡tiene sentido para mi!
Me río, me equivoco, me perdono... y avanzo