Dejamos la obra atrás, las bermudas y los baños de tina en la mañana para matar el tedio.
Esos cachetes de hoyuelos picarones, estrujan el corazón con particular emoción y ¡te quiero!
Miro la línea de tu cabello, hay que retocar el corte de pelo, los dientes no tienen caries, orgullo, y esas cejas como las mías ¡te quiero!
Tiemblo porque las 5:45 a.m. ya no serán negociables, saldremos más temprano, quieres estar en la fila de adelante, orgullo, por ti, ¡ cuánto quiero que mis demonios no te alcancen!
Te quiero, me abrazas, y el nudo se suelta en la espalda. Me molesto contigo, y me duele toda el alma.
¡Te quiero!
y viceversa, estoy segura
ResponderEliminarvr