Vamos rápido, muy rápido, todos los días, con apenas tiempo para lo esencial. ¿Sería pretencioso suponer que unos minutos de conversación contigo habrían espantado un poco los demonios que anidaban en tu mente? Espero que hayas podido encontrar la paz: ¡Descansa en paz!
Cuando muere alguien joven en circunstancias inesperadas, todos morimos un poco, mueren ilusiones, posibilidades y sueños. En tu caso, Eduardo, es más triste: increíblemente sorteaste la muerte del cuerpo, pero no pudiste con la desazón del alma. Lo que nos deja a todos con la impotencia y pensando ¿y si te hubiéramos escuchado con el corazón? ¿ Y si a tiempo hubiéramos sido capaces de entender y de ayudarte a cargar el peso de sentirte inútil? Si hubiéramos pospuesto unos minutos una reunión ¿habríamos podido darnos cuenta? ¿habríamos podido ponernos en tu lugar como lo hacemos 1 millón de horas más tarde?
Deseo que tu alma esté en calma. Que corras libre, lejos del desaliento. ¡Descansa en paz!
...solo queria que supieras que lo lei...vr
ResponderEliminar